Consejos para controlar la ansiedad por la comida

Rate this post
Si muchas veces sientes el deseo o la necesidad de comer ciertos alimentos sin ni siquiera tener hambre puede que tengas ansiedad por la comida. Debes saber que no estás sola, ya que se trata de algo que en mayor o menor medida le sucede a muchas personas. En realidad se trata de un mecanismo innato en nuestra naturaleza. Cuando tenemos preocupaciones de algún tipo el cerebro busca mecanismos que le permitan mitigar o reducir esas emociones y una de las más primitivas en las que parecemos experimentar un alivio frente a las tensiones es a través de la comida.

Sin embargo no se trata de un alivio verdadero ya que una vez que hemos comido y tras una mejoría momentánea por supuesto la ansiedad y regresa. Con el agravante de que solemos tener sentimientos de culpa por haber comido compulsivamente cuando no lo necesitábamos. De esta forma se crea un círculo vicioso en el que comemos para aliviar la ansiedad pero acabamos con una mezcla de ansiedad y sentimiento de culpabilidad que nos sume en un estado emocional aún más negativo.

Esta es una de las razones por las que a muchas personas les cuesta perder peso. Una dieta basada únicamente en contar calorías y que no tenga en cuenta otros factores psicológicos como la ansiedad está sin duda abocada al fracaso. La clave está en reconocer lo que nos pasa y cuestionarnos nuestros sentimientos. Si reconocemos que no tenemos hambre y que lo que nos sucede es que estamos ansiosos o preocupados por una discusión que tuvimos en el trabajo estaremos en el buen camino para evitar hacernos daño.

Ahora vamos a proporcionarte una serie de consejos o trucos que pueden ayudarte a calmar la ansiedad en momentos en que parezca apoderarse de ti y antes de darte un atracón que no deseas ni necesitas:

  • Mastica Chicle: puede parecer algo muy sencillo y lo es, pero sin embargo es tremendamente eficaz. Al masticar chicle la ansiedad por comer se reduce o incluso desaparece. Incluso el acto físico de masticar hace que aumente el flujo sanguíneo al cerebro y es capaz de calmarnos.
  • Cacahuetes crudos: Los cacahuetes crudos son ricos en vitamina B3 y ayudan a combatir tanto la ansiedad como el insomnio. Una gran parte de esta vitamina se pierde si se cuecen, por eso la importancia de que sean crudos.
  • Elimina las bebidas azucaradas o excitantes de tu dieta: Café, té y refrescos pueden contribuir a aumentar los niveles de ansiedad.
  • Duerme bien: Dormir menos de 7 u 8 horas aumenta las hormonas que estimulan el apetito, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Descansar bien por tanto te ayudará a mantener la ansiedad y el peso bajo control.
  • No pases hambre: si sientes mucha hambre entre comidas come algo ligero y saludable, será mucho mejor que un posterior atracón. El pasar mucha hambre puede ser un motivo de ansiedad que nos lleve a comer después de forma compulsiva. 
  • Haz ejercicio, mejor si es aeróbico: La realización de cualquier ejercicio ayuda a reducir la sensación de hambre al regular una de las hormonas que estimula el apetito. Al practicar deporte aeróbico se estimulan dos de las principales hormonas que regulan el apetito, y no solo una por lo que la actividad aeróbica el hambre se reduce más.
  • Arriba la serotonina: La serotonina  es un neurotransmisor con una gran relevancia para la ansiedad ya que con niveles bajos se puede generar angustia e irritabilidad. Para mantener tus niveles de serotonina elevados puedes comer alimentos ricos en triptófano como piña, plátanos, espinacas, espárragos o tofu.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here